sábado, 13 de octubre de 2012

Y que no digan que es una soledad deseada.

- ¿Café? 
- Café sólo, por favor. Sólo, sin azúcar, sin nata, ¿para qué una pizca de chocolate o una cucharadita de canela? 

Disponemos de una herramienta tan dañina como involuntaria; nuestro subconsciente. Esta pieza que hace que, en ocasiones, nos veamos como el árbol más grande y robusto del bosque y que, sin embargo, en sus días plenos de vagueza, provoca el más autismo hacia nuestro egocentrismo.
Pero podemos cambiarla, dominarla o simplemente, enseñarla. Es tan sencillo como apartar esos pequeños pensamientos cancerígenos y cambiarlos por sólo, y exclusivamente, aquellos que nos alaguen, que nos hagan sentir que podemos, que somos una persona normal y corriente y que no somos menos que nadie.

martes, 24 de abril de 2012

Te quie...

Y me sigo sintiendo idiota y estúpida por seguir pensando que en un futuro mi sombra vaya junto a la tuya. A estas alturas, creo que es casi inimaginable. ¡No sé en que piensas Marta!
Pero es que, es que siempre suelo dejar las cosas sin acabar. Soy de las que dejan los libros antes de llegar al desenlace, de las que paran y cambian las canciones a la mitad, de las que no son capaces de ver una película entera, de las que no finalizan lo que empiezan...
Creo que no estoy preparada para poner punto y final a las cosas, a los hechos, a las historias. No me gusta, simplemente es eso. Me da la sensación, que finalizar (momentáneamente) algo, es enterrarlo por completo, dejando, acaso, los recuerdos. Y no. No quiero eso.
Te quie...

martes, 20 de marzo de 2012

A día de hoy...

Voy descubriendo, disfrutando minuto a minuto este nuevo año, desempolvando viejas amistades, reviviendo momentos ya vividos y disfrutando de los nuevos. Pérdidas y reencuentros. Anoto todos y cada uno de los días que van pasando: los dulces, los salados y los agrios.
Cambio, cambio mucho. A veces para bien,  a veces para mal. No lo sé. Tampoco sé dónde está mi rumbo, supongo que es temprano para definirlo, o tarde para no marcarlo. Incertidumbre, desconcierto que aturde poco a poco cada parte de mí.

viernes, 16 de marzo de 2012

Fin.

¿Y cómo se supone que debo de sentirme ahora?... ¿utilizada?, ¿engañada?, ¿defraudada? No lo sé. En realidad no quiero buscarle la respuesta, no quiero saberla. Prefiero seguir pensando que fue una historia bonita, que los dos participamos en ella pero que no funcionó por incompatibilidad.
Por mucho que lo intente, vuelvo a buscar tu nombre, vuelvo intentar verte, hablarte... no puedo evitarlo, vuelvo a caer. Intento pasar desapercibida, mostrar desinterés, pero me es imposible. Lo peor es que, me doy cuenta de que yo sola me engaño para camuflar el daño, el dolor que me hace esta situación, el que no sea algo recíproco. Sinceramente, no creí que esto estuviese tan avanzado, como tampoco pensé que tu contestación fuese a ser aquella. Me equivoqué. Una vez más he fallado. Ahora, recogeré e iré borrando poco a poco las huellas de este delito hasta limpiarlas por completo.



Así fue como de nuevo, lo sentimental venció a lo material.

lunes, 20 de febrero de 2012

Por ejemplo, tú.

Quizás sea el tiempo el que tenga que determinar lo indeterminado, el que tenga que dictar la sentencia final, quizás, quizás y una vez más, quizás.
Han pasado ya cuatro meses desde aquella extraña noche, pero aún recuerdo a día de hoy cada una de las palabras que nos dijimos, aquel juego de miradas que sin decir nada, lo decían todo, aquel olor... Ese aroma que sigo olisqueando cada fin de semana. Me encanta, me encantas.
Quiero seguir esta aventura tan excitante, a la vez que novedosa, y quiero que sea contigo, que sea de los dos.

domingo, 1 de enero de 2012

Resumiendo...

Quería escribir algo para despedir el año, pero mi inspiración se ha tomado a pecho las vacaciones de Navidad.
Simplemente, quiero dar las gracias a todas esas personas, más bien amigos, diría yo que habéis estado durante este año 2011 a mi lado. Gracias por aguantarme, comprenderme e incluso hacérmelo pasar mal en ocasiones. Y en esto último doy las gracias aunque parezca un poco sangriento, ya que, con estas experiencias, se inmuniza el dolor ante los problemas que puedan venir en un futuro y también sirven para darte cuenta de quién realmente está ahí para todo.
Entro en este nuevo año con ganas de seguir creciendo como persona, de conseguir mis metas propuestas y de seguir teniendo a todos y cada uno de mis amigos a mi lado. 
¡FELIZ ENTRADA DE AÑO Y FELIZ AÑO 2012!