La tinta del boli está apagada, mi cabeza no para de rondar, circular, maquinar...
Echa humo. ¡Está ardiendo!
Quizás el motivo sea circunstancial. Quizás no.
Aire fresco sobre mi pelo.
Cabello a cabello se va despeinando hasta formar un peinado un tanto informal...
Un banco, un cigarro, música y un cuaderno. ¡Explosión!
Sentimientos.
Pensamientos aglomerados y distorsionados.
Pensamientos desordenados.
Sobretodo eso. Caos.
Todo mezclado y, a la vez, individualizado.
Buscar una explicación que esclarezca este gris que ahora mismo pinta mi visión de la realidad.
De nuevo, bocanada de aire.
Cambios. Continuos. Rápidos.
¿Cambio?
Inspiro.
Me pongo en pie y miro al frente.
Espiro...