Voy descubriendo, disfrutando minuto a minuto este nuevo año, desempolvando viejas amistades, reviviendo momentos ya vividos y disfrutando de los nuevos. Pérdidas y reencuentros. Anoto todos y cada uno de los días que van pasando: los dulces, los salados y los agrios.
Cambio, cambio mucho. A veces para bien, a veces para mal. No lo sé. Tampoco sé dónde está mi rumbo, supongo que es temprano para definirlo, o tarde para no marcarlo. Incertidumbre, desconcierto que aturde poco a poco cada parte de mí.
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